POSTALES URBANAS Se escucha una voz como un quejido en el momento que una lámpara se quemó, en un rincón del bar quedó a oscuras fue ahí de donde se oyó la voz como un lamento y en la penumbra se distinguió una persona sentada a una mesa descolorida por el paso del tiempo, sobre la misma un vaso a medio llenar una botella de licor, la silla como el personaje todo un retrato parecían salidos de una acuarela que colgaba de la pared del viejo bar. El hombre y su triste lamento su cabellera revuelta y empapado en alcohol hablaba de su triste pasado, de una blonda mujer que fue su amor y un día lo abandonó nunca más la volvió a ver cuentan en el barrio que se fue buscando una estrella, luego se levanto y se marchó quizás también él vaya buscando la suya. La ciudad es un compendio de postales urbanas un domingo soleado una pareja caminando en una plaza, hablándose al oído casi como un murmullo como hablan los enamorados serpenteando el camino sobre un colchón de hoj...